Para proyectos de reforma en Barcelona y alrededores

Hacer una reforma con un presupuesto aproximado es firmar un cheque en blanco

Sabemos que en una obra pueden surgir imprevistos.
Por eso trabajamos para reducirlos al máximo desde el principio.

Vamos a tu casa.
Sacamos el láser.

Y convertimos tus ideas en una medición precisa donde cada partida está definida con datos, no con intuiciones.

Sin presupuestos a ojo.
Sin partidas difusas.

Lo que definimos hoy, es lo que ejecutamos mañana.

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El motivo por el que tantos presupuestos engordan a mitad de obra

La escena que se vive en muchas casas es esta: viene una empresa a hacerte la primera visita.

Se dan un paseo rápido por tu piso.
El responsable va apuntando cuatro cosas sueltas en las notas del móvil, coge un par de medidas al aire, te dice que no te preocupes por nada, que ya tiene lo que necesita y se va.

A los dos días tienes un bonito PDF con un precio global que encaja mágicamente en lo que querías gastar. Suena bien. Hasta que empiezan a demoler.

Ahí es cuando aparecen los “detalles”:

  • Descubres que había más metros cuadrados de suelo de los que calcularon «a ojo».
  • Que para cambiar la distribución del baño hacía falta una partida que no contemplaron.
  • Y que el modelo de grifo que pediste, curiosamente, se les olvidó meterlo en el documento.

Eso no es mala suerte ni imprevistos de la obra.
Es falta de definición previa.

Te venden la obra antes de haberla medido de verdad.

En el sector de las reformas es muy fácil bajar los precios para llevarse la obra y luego ir sumando extras cuando ya tienes la casa patas arriba. Y el que asume ese riesgo (y lo paga de su bolsillo), siempre eres tú.

El trabajo duro se hace antes de empezar a demoler

Para garantizarte que el precio y el resultado van a coincidir, nosotros trabajamos con un proceso muy claro desde el primer minuto. Así es como lo hacemos:

1. Recorremos tu casa contigo, habitación por habitación

Tú nos cuentas tu visión y nosotros escuchamos con mentalidad técnica. Analizamos cada estancia para entender tus necesidades y anotar hasta el último detalle del proyecto.

2. Medición real mientras hablamos

Después de hacer ese recorrido nos damos el tiempo de tomar las mediciones necesarias.
Sacamos el láser, tomamos las medidas de cada estancia y las anotamos para trabajar el proyecto sobre datos reales, no sobre suposiciones.

3. El presupuesto detallado

A partir de esos cálculos, elaboramos un presupuesto donde te detallamos con exactitud todo lo que está incluido (y lo que queda por definir).
Como es lógico que te surjan dudas en este punto, nos sentamos y lo conversamos para despejarlas todas.

4. Las versiones: v1, v2, v3...

Lo normal en este proceso es que haya que hacer ajustes.

Al ver los números reales, quizás prefieres recortar en algún material, o te das cuenta de que quieres cambiar una prioridad dentro de la casa.

No hay problema.

Trabajamos las versiones que hagan falta para que, cuando des el OK definitivo, el proyecto sea exactamente lo que quieres, pero con los números bajo control.

Hablemos claro: la verdad sobre las "sorpresas" a mitad de obra

En este sector es muy fácil prometerte que en tu reforma habrá cero imprevistos.
Pero la realidad de una obra es otra.

No tenemos visión de rayos X.

Si al abrir un tabique nos encontramos con bajantes de uralita, o una instalación antigua que estructuralmente ya no aguanta más, habrá que gestionarlo. Esos son imprevistos reales de la vivienda y, como es lógico, pueden suponer un ajuste en la inversión.

Pero aquí está la línea roja que trazamos con nuestro método:
Te explicamos las posibles opciones de forma clara y tú tomas la decisión sobre cómo lo abordamos.

Una cosa es un vicio oculto de la vivienda, y otra muy distinta es que el precio salte por los aires porque a la empresa se le olvidó medir los metros de suelo, no incluyó los rodapiés o calculó los materiales «a ojo».

Los imprevistos reales existen y los afrontamos juntos.
Pero las sorpresas por no haber hecho los deberes técnicos antes de empezar, con nuestro sistema, se quedan fuera de la ecuación.

Esa es la tranquilidad que te da tener el presupuesto bien definido.

Ha llegado el momento de hacer números de verdad

Como has visto, no hacemos «presupuestos en 15 minutos».

Si quieres que visitemos tu casa, saquemos el láser y hagamos un estudio de tu reforma, necesitamos conocer los detalles reales de tu proyecto para saber si somos la empresa adecuada para ti.

Hacer las cosas bien lleva su tiempo, pero el primer paso no te llevará más de 2 minutos.
Hemos preparado un breve cuestionario para entender qué necesitas, en qué plazos te mueves y poder preparar nuestra visita con criterio.

Te llevará 2 minutos. Lo revisaremos y te responderemos en menos de 48h para decirte si podemos ayudarte.